Top

Las comidas de empresa del siglo XXI

Ticketea blog / Consejos y trucos  / Las comidas de empresa del siglo XXI

Mediodía en el Monasterio del Escorial. Un actor vestido al uso del siglo XVI explica a unas 30 personas por qué Felipe II puso 999 ventanas en el edificio. Mientras, una mujer caracterizada como una posadera ofrece aperitivos y viandas.

Se trata de una comida de empresa que ha tenido una gran acogida por lo divertida y novedosa que resulta. Porque para hacer un evento así de manera sencilla, no hace falta limitarse a lo de siempre, si no todo lo contrario: existen miles de alternativas para sorprender sin complicarte la vida.

* ¿Con qué capital cuentas? Si hay dinero, es fácil: llama a una agencia especializada, que te organizará desde una jornada de Paintball a una noche de traje largo y campanillas. Si no hay parné, habrá que recurrir a la creatividad: Si tu compañía es pequeña, organiza un picnic si hace buen tiempo, cocinando entre todos la comida. Si te da la vena artística, propón un maratón fotográfico o de dibujo para luego hacer una exposición en la oficina. O monta una cena de disfraces o temática, siguiendo, por ejemplo, vuestro sector, o el mercado hacia el que os queráis expandir.

* Recurre a Internet sin dudarlo. Notifica el evento en el portal de la compañía y en redes sociales. Además, en Ticketea podemos ayudar con el asunto de las entradas. Las puedes hacer tú mismo introduciendo los datos y cada uno se la podrá imprimir desde casa. Si tuvieran coste, se podrán comprar desde la web y tú incluso sabrás en tiempo real cuántas has vendido.

* Importante: mejor comida que cena, porque como decía un sabio: “los tratos que se hacen por la noche, por el día se caen”. Y cuidado con los coloquios. Si sois pocos, puede estar bien, pero en otras ocasiones no funciona tanto. En el V Congreso de Nuevo Periodismo, celebrado  en Comillas, todas las comidas y cenas durante tres días eran también coloquios, y los asistentes, después de haberse pasado horas escuchando conferencias, necesitaban un rato para desconectar. Al final hubo más de uno que se durmió en su silla, y no sólo en las mesas de los invitados… también en la de los ponentes.

Sin comentarios

Deja tu comentario

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información en nuestra política de cookies.

CERRAR