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10 razones por las que deberías ir a ver ‘Si la cosa funciona’

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La obra de teatro Si la cosa funciona se ha instalado en el Teatro Maravillas de Madrid. Una oportunidad perfecta para ir a disfrutar de esta especie de comedia romántica basada en la película del mismo nombre de Woody Allen.

Y digo especie de comedia romántica porque ya sabéis qué Woody Allen es de lo más particular. Así que, no esperes la típica comedia al uso, sino una vuelta de tuerca mucho más interesante.

La obra de teatro está dirigida por Alberto Castrillo-Ferrer y de la adaptación del guión se ha encargado Luis Colomina. Si la cosa funciona está protagonizada por José Luis Gil, Ana Ruiz, Rocío Calvo, Ricardo Joven y Beatriz Santana.

Aunque no necesitas motivos para ir al Teatro Maravillas a ver Si la cosa funciona porque es una obra con una adaptación muy buena, amena, divertida y para darle un poco a la cabeza, por si te queda alguna duda. te cuento 10 razones por las que deberías ir a ver Si la cosa funciona. No te duermas en los laureles que ¡solo estará 8 semanas!

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1. El Teatro Maravillas garantía segura

El teatro de la calle Manuela Malasaña se caracteriza por tener una cartelera que no defrauda. Tanto para público infantil como para el adulto, el Teatro Maravillas siempre tiene buenas opciones.

En mi propia piel he disfrutado de El Nombre, que ahora se encuentra en el Teatro Cofidis, El Libro de la Selva, para público infantil, El Crédito, que se despedía de la cartelera hace algunas semanas tras lograr un éxito rotundo, y ahora Si la cosa funciona. Esta obra comparte protagonismo con Novecento, otra que os recomiendo encarecidamente aunque no es nuestra protagonista de hoy.
 

2. Descubrimos que José Luis Gil es alguien más que ‘el señor Cuesta’

Y es que hay que tener en cuenta que José Luis Gil lleva desde 2003 siendo vecino de una comunidad conflictiva, primero en la piel de Juan Cuesta en Aquí no hay quien viva, y después en la de Enrique Pastor en La que se avecina. Tras 13 años en dos roles muy parecidos, cabía la posibilidad de pensar que aquí siguiese siendo el mismo personaje. Pero la verdad es que sabe encajar el papel de Boris Yellnikoff sin problema.
 
José Luis Gil
 

3. Una réplica bien adaptada

La obra Si la cosa funciona es un fiel reflejo de la película homónima de Woody Allen. En el caso de la obra de teatro el encargado de adaptar el guión ha sido Luis Colomina, quien ha respetado prácticamente de forma íntegra el guión de la película, los diálogos y las bromas.

4. Las bromas son más bromas

A pesar del carácter ácido de nuestro protagonista, que a la vez es su gran encanto, el personaje se presta a bromas, y más en el caso de un actor de comedia como José Luis Gil. Aunque ya hemos dicho que las bromas son prácticamente las mismas, el trato con el público y la posibilidad de exagerar los aspavientos, las situaciones y las reacciones, hacen que sean más divertidas de lo que son en la película.
 
Si la cosa funciona
 

5. Adaptación al espacio

Aunque el guión no ha sufrido grandes modificaciones, y nos hace creernos en varios escenarios en la medida de lo posible, no podemos olvidar las restricciones espaciales que ha tenido este equipo. En la película recorreremos Nueva York, la cafetería de confianza de Boris, la galería de arte en la que la madre de Evan expone sus fotografías, etcétera. A esa variedad de escenarios se le suman la entrada y salida de personajes en la trama. El mejor ejemplo es la cena de Año Nuevo con la que acaba la película, en la que vemos hasta a 9 personajes a la vez, mientras que en la obra de teatro se apañan a la perfección siendo únicamente 5 y contando con único espacio de acción.
 
Si la cosa funciona
 

6. Woody Allen

Si el Teatro Maravillas es una apuesta segura, Woody Allen también lo suele ser. Cierto es que, como la mayoría de directores, tiene a sus defensores y a sus detractores, y es que en cine normalmente sólo existen los extremos, o te encanta alguien o lo detestas profundamente y Woody es un claro ejemplo de esta regla.

Muchos penalizan su afición de la película por año y la necesidad de ser director, guionista y protagonista de un alto porcentaje de sus obras. Sin embargo, no podemos negar que nos ha dejado grandes joyas, y Si la cosa funciona es una de ellas sobre todo por su peculiar humor dañino, su apertura de mentes y su falta de tabúes.
 

7. El monólogo inicial

 
 

 
Esta presentación brillante nos muestra al personaje con el que conviviremos el resto de hora y media, sin pelos en la lengua y con unas ideas muy claras de la vida y de los humanos. Un monólogo que, para él, es un diálogo, ya que está convencido de que hay alguien ahí detrás que le observa, y qué razón tiene.

En el caso de la obra de teatro, Luis Colomina ha respetado de manera íntegra esta presentación, lo cual se agradece. Ya desde estos primeros minutos olvidamos al señor Cuesta y nos metemos de lleno en Boris Yellnikoff, incluso hasta su voz parece diferente.

Si vas a ver Si la cosa funcionapresta especial atención a estos primeros minutos de obra y abre bien los oídos.
 

8. José Luis Gil y Ana Ruiz

La relación entre estos dos personajes es divertidísima. Aunque hay que aclarar que Evan Rachel Wood, quien interpretaba a la chica en la película, es casi 10 años más joven que Ana Ruiz y Larry David, la versión de Boris en el cine, 10 años mayor que José Luis Gil. Con lo cual la diferencia de edad entre estos dos personajes principales en la película es mucho más abismal que la que se nos presenta en la obra de teatro y, por tanto, esta peculiar relación no se nos hace tan chocante entre Ana Ruiz y José Luis que entre Evan Rachel Wood y Larry David.

Pero en cualquier caso ambos tratan de respetar los clichés de los personajes reales y así exageran sus manías para añadir o quitar años a sus edades reales.

José Luis Gil y Ana Ruiz
 

9. Lecciones de vida

Sí señor, a pesar de la forma tan extremista de Woody, lo que nos enseña a lo largo de toda la película son lecciones de vida, de la mano de dos personajes completamente diferentes pero que, por alguna razón ilógica, encajan a la perfección.

Él es el típico amargado de la vida, sin ningún tipo de esperanza en la raza humana y con cero empatía por los de su especie, sus capacidades para sociabilizar son completamente nulas. Y ella es una joven con ilusión, inocente, que habla por los codos y es cien por cien natural.

El caso es que, bajo estos roles, nos trasmite grandes verdades como que todos necesitamos tener a alguien, sea quien sea esa persona, lo evidenciemos o lo tratemos de ocultar. Y que la vida da tantas vueltas que, por mucho que te empeñes en tenerlo todo atado, te acaba sorprendiendo.
 

10. Si la cosa funciona

Una brillante filosofía que da título a la obra de teatro. Si la cosa funciona, todo lo demás no importa. Según Boris lo importante es tratar de ser feliz en este asqueroso mundo, por eso en cualquier terreno de la viva si la cosa funciona… es suficiente para intentarlo.

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Patricia Galán

Marketing Online at ticketea.com
Periodista de Madrid, ecléctica e intuitiva. Seguidora de la Cultura y amante de las personas.

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